Ministerios Como un Río nació en el mes de mayo del año 2017, no como un proyecto estructurado, sino como una respuesta obediente a un llamado de Dios. Todo comenzó de manera sencilla, en el salón de un hotel, donde cada miércoles nos reuníamos con un anhelo profundo en el corazón: desaprender para volver a aprender, permitir que Dios formara primero Su obra en la familia pastoral y luego en cada persona que Él iba añadiendo.
Desde el inicio entendimos que no se trataba solo de adquirir conocimiento, sino de experimentar la vida de Cristo que habita en nosotros. Nuestra intención siempre fue clara: aprender desde la vida, reflejar el evangelio del Reino, y caminar en una fe auténtica que se viviera primero en casa, luego en la iglesia y finalmente en la comunidad.
Con el paso de los años, Dios comenzó a añadir personas con corazones sedientos, familias, jóvenes y generaciones que encontraron en este lugar un espacio para sanar, crecer y ser formados. Ese crecimiento nos llevó a dar un paso de fe y movernos a un lugar más espacioso, entendiendo que cuando Dios ensancha la visión, también demanda expansión en nuestra capacidad para recibir, servir y amar.
Hoy, después de 8 años de caminar juntos, reconocemos que cada etapa ha sido parte del proceso divino. Hemos aprendido que no se trata solo de crecer en número, sino de crecer en madurez, carácter y revelación. Seguimos convencidos de que este ministerio no es una meta alcanzada, sino un río que sigue fluyendo, transformando y llevando vida a todo lo que toca.
Con gratitud y reverencia declaramos que vamos de gloria en gloria, sabiendo que Aquel que comenzó la buena obra es fiel para perfeccionarla. Nuestro compromiso sigue siendo el mismo: permanecer en Cristo, reflejar Su vida y extender Su Reino, confiando en que lo mejor aún está por delante.